El objetivo es evaluar si las nuevas prácticas agrícolas y ganaderas contribuyen a mejorar el contenido en carbono de los suelos, a reducir la erosión y a mejorar su fertilidad.
El Ministerio de Agricultura analizará el contenido de carbono en los suelos agrícolas del territorio español para determinar su capacidad de secuestro, y establecer las bases del futuro sistema de certificación de créditos, cuya nueva legislación ha sido ya presentada por la Comisión Europea.