España exportó 752.960 toneladas de forrajes deshidratados en 2024, según Cooperativas Agro-alimentarias
Un total de 752.960 toneladas de forrajes deshidratados se comercializaron en los mercados internacionales el pasado año 2024. El formato que más se exportó el pasado año fueron las balas deshidratadas con cerca de medio millón de toneladas vendidas en el mercado exterior, mientras que las ventas en formato granulado fueron de algo más de 250.000 toneladas.
En 2024, Arabia Saudí se posicionó como el principal destino de las exportaciones españolas de forrajes deshidratados, con un volumen que superó las 163.554 toneladas. Le siguen los Emiratos Árabes Unidos, con 126.311 toneladas, y China, que importó 102.137 toneladas. Estos tres países representan una parte significativa del total exportado, reflejando la fuerte demanda en estas regiones.
Otros mercados importantes incluyen Corea del Sur, con 60.073 toneladas, y Jordania con 57.605 toneladas. En Europa, Portugal destacó como el mayor importador, con 41.954 toneladas, seguido de Francia y Grecia, según datos analizados por Cooperativas Agro-alimentarias.
Luis Machín, director de la Asociación Español de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada, AEFA, ha hecho balance de las exportaciones de este año 2024: “Tras la drástica reducción de la demanda internacional en el pasado año 2023, las exportaciones se han recuperado ligeramente, pero todavía estamos lejos de la media de los últimos 10 años, donde las ventas al mercado internacional se situaban por encima del millón de toneladas anualmente”.
España continúa consolidándose como uno de los principales exportadores de forrajes deshidratados a nivel mundial. Este producto, esencial para la alimentación del ganado, ha encontrado un mercado creciente en diversos países, destacando especialmente en el continente asiático y en Oriente Medio.
Las exportaciones españolas de forrajes deshidratados han mostrado un crecimiento notable en los últimos años, diversificándose hacia nuevos mercados. Además de los tradicionales compradores, países como Marruecos, Corea del Sur o Líbano han incrementado sus importaciones, lo que refleja la calidad y competitividad del producto español.