El algarrobo se abre paso en la agricultura española de la mano de Viveros Hernandorena
A pesar de ser uno de los cultivos menos populares en España el algarrobo comienza a ganar popularidad gracias a la alta demanda que se está generando la industria alimentaria. Su vaina, la algarroba, cuenta con importantes propiedades como proteínas, vitaminas A, B1, B2, B3 y D, además de minerales como hierro, calcio, magnesio, zinc, silicio, fósforo y mucho potasio, lo que aporta grandes beneficios.
Viveros Hernandorena está liderando en España el estudio y el análisis científico de este cultivo junto con la Asociación Empresas Innovadoras de la Garrofa (EiG), con significativos avances, que permiten a esta empresa, consumar la “revolución del algarrobo”.
La directora comercial de Viveros Hernandorena, Rosa Hernandorena Ribes, ha destacado que, “hoy alcanzamos más de 100.000 plantas injertadas, lo que supone ya el 80% de la ocupación del total de la superficie de invernadero de nuestras instalaciones”. Además de en la cuenca mediterránea de España, sus clientes se sitúan también en el sur de Italia y Portugal, donde este cultivo está creciendo con grandes extensiones de un carácter muy profesional.
El cultivo del algarrobo se caracteriza por su exigente proceso de multiplicación, tanto en tiempo (más de dos años en el invernadero) como por el elevado porcentaje de injerto fallido: de las 100.000 plantas que Viveros Hernandorena injerta cada año, sólo superan este proceso entre el 60 – 65%.
El algarrobo es un árbol muy sensible a las temperaturas y a las humedades y su proceso de producción en maceta es complicado, de ahí la necesaria especialización. Sin embargo, una vez que supera ese proceso, cuando sale al campo es un árbol robusto y muy preparado para climas secos de tierras áridas, casi desérticas y cercanas al mar, como la zona mediterránea, de donde es originario el algarrobo.
Estas características favorecen otra de sus principales ventajas, ya que el cultivo del algarrobo supone también un ahorro en agua, fertilizantes y fitosanitarios. “Es su gran éxito. Gracias a la modernización llevada a cabo en la multiplicación, al ahorro de agua y de otros inpunts, los costes de este cultivo están muy controlados”, ha comentado la responsable del vivero valenciano.
Viveros Hernandorena está desarrollando proyectos en la Comunitat Valenciana, Islas Baleares y Portugal, además de realizar colaboraciones con la Universidad de Bari (Puglia, Italia), institución con quien mantienen un convenio para, precisamente, impulsar la modernización del cultivo del algarrobo y compartir conocimiento originado por la resistencia a Xyllela de este cultivo, pues se presenta como una alternativa al olivo.
En este marco colaborativo, el próximo 3 de abril Viveros Hernandorena participará en la XII Jornada Técnica para el Fomento y la Mejora del cultivo del Algarrobo, en Las Palmerillas (Almería), donde, como integrante de la Asociación de Empresas Innovadoras de la Garrofa (EiG), impartirá una presentación sobre los avances en la mejora de la planta, de las variedades y en el sistema de multiplicación del cultivo en maceta y bajo invernadero.