Según el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA (filial de Cesce), las ventas del sector ibérico de distribución alimentaria, considerando conjuntamente la actividad de hipermercados, supermercados y establecimientos cash & carry, se elevaron en 2022 por encima de los 124.000 millones de euros, impulsadas en gran medida por la subida de los precios aplicada por los operadores para hacer frente a la fuerte tendencia inflacionista de los costes. Dicha cifra de ventas supuso un ascenso del 7,9% respecto al ejercicio anterior. La facturación en España se cifró en 104.410 millones de euros, un 7% más, mientras que en Portugal registró un mayor crecimiento (+12,8%), situándose en 19.660 millones.
La creciente valoración por parte de la población de la cercanía de los puntos de venta continuó favoreciendo el volumen de negocio de los supermercado y autoservicios, los cuales ampliaron su cuota de mercado. Así, los ingresos agregados de este tipo de establecimientos experimentaron en 2022 una variación en el conjunto del mercado ibérico del 7,7%, hasta los 99.580 millones de euros, destacando la positiva evolución de los establecimientos discount.